Caprichos y secretos de la infancia. Capítulo 28

Al despertarme por la mañana, descubro que el brazo de Rodrigo está rodeando mi cintura. Trato de chillar al descubrirlo, pero el chillido se convierte en un grito ahogado.

Él se despierta en ese momento y se incorpora en la cama. Al hacer yo lo mismo, aprovecha la situación para darme un beso en los labios.

Terminamos tumbados en la cama, él encima de mí, besándonos como si no hubiese mañana.

-No sabes las ganas que tenía de amanecer a tu lado haciendo el gamberro.

-Ya, pero esto no podemos hacerlo. Si esto sucede, haremos daño a algunas personas.

-No seas aguafiestas y déjate llevar por el momento.

Soy la primera en levantarse de la cama. Mi jefe me alcanza y me coge en brazos. Le pido que pare, alegando que odio que me cojan cuando tengo hambre.

Desayunamos tranquilamente sin hablar y, tras terminar, bajo con Rodrigo a despedirle. Antes de entrar en el coche, mi jefe me da un abrazo y, al separarme de él, veo que Ángel observa la escena.

-No me lo puedo creer, Emma. Podía esperarme otra cosa de ti, pero, ¿esto?

-Esto no es lo que parece. Sube a casa y te explico.

-No tienes nada que explicarme. Desde hace tiempo sé que le prefieres a él y que has estado haciendo conmigo lo mismo que hizo tu hermana en su día.

Con la misma, se marcha por donde ha venido.

Voy detrás de él para que me explique lo último que ha dicho sobre Cecilia. Por lo que yo sé, mi hermana no es de esas personas que se dedica a jugar con los sentimientos de la gente, aunque, a veces, pueda parecer lo contrario.

-¿De verdad quieres que te lo explique? No sé si te gustará saberlo.

-No me importa en absoluto saber cosas de mi hermana que ella nunca me contará.

-Vale, pues subimos a tu casa.

Al entrar en mi piso, comienza a relatarme los últimos meses de su noviazgo con Cecilia. Comenta que, durante dos meses, él estuvo sospechando que mi hermana le había estado utilizando para intentar alejar a Rodrigo y sus insultos de su vida, pero que no llegó a conseguirlo.

-¿Qué fue lo que impidió que Ceci no pudiera conseguirlo?

-En cuanto me enteré de los planes de la que, por aquel entonces, era mi chica, fui a buscar a Rodrigo para pedirle que la dejase en paz. Empezamos a subir el tono de voz y ahí tuvo lugar la famosa pelea.

-¿Mi hermana lo presenció?

-No. Ella se enteró cuando estuvimos juntos al día siguiente, ya que yo tenía el ojo un poco morado.

-Supongo que, tras la pelea, tuviste que dejarla escapar.

-Más o menos. Aparte de por la pelea, yo rompí con tu hermana a cuenta de ciertos rumores que decían que ella nunca me había querido.

-¿Estabas celoso?

-Más que celoso, me podía pensar que Rodrigo me la estuviese jugando tratando de poner a Cecilia en contra de mí.

-Pues, que yo sepa, mi hermana no te ha olvidado. Por lo menos, hasta que yo empecé a la universidad, ella te seguía nombrando con cierta frecuencia.

Comento que yo me enteré de la pelea por Pepe, ya que él la presenció, pero no se metió de por medio por pánico a que yo pudiese enfadarme con él.

En ese mismo momento, el timbre de mi casa suena. Abro la puerta y veo a mi hermana con los ojos hinchados, claro síntoma de no haber dejado de llorar.

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Acerca de Elena Ramos.

Soy una chica amante de la escritura y de la lectura. Me gusta conocer gente con la que compartir mis gustos
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