Caprichos y secretos de la infancia. Capítulo 2

Sueños a su lado

Al cabo de un rato de hablar con mi hermana, decido irme a la cama, ya que me encuentro bastante cansada. No puedo dormir –eso es raro en mí-, y cada pocos minutos, cojo mi móvil con la única intención de leer su mensaje. Le mando yo uno. Sé que es bastante extraño que responda a los mensajes de una persona a la que acabo de conocer, pero he de reconocer que su cara me resulta familiar.

Demasiadas preguntas en mi cabeza: ¿Por qué sabe mi apellido? ¿Por qué me saluda tan rápido y sonriente? ¿Por qué tarda en contestar?

No entiendo nada de lo que acontecido durante el día, y mientras pienso en ello, me duermo. Tengo un mal sueño en el que corro detrás de él para no perderle. Me siento como la chica mala de una película en la que soy la protagonista y estoy enamorada de uno que no la conviene.

A las tres de la madrugada me despierto y estoy totalmente descentrada. Tardo en reaccionar, puesto que no recuerdo dónde estoy y decido ir a la cocina a beber un vaso de agua. Cuando entro en la cocina, veo que está mi hermana tumbada en el sofá. Me asusto según la veo, y me comenta que ha venido para pasar unos días conmigo, ya que no quieres que pase sola mis primeros días en esa nueva ciudad.

Me encuentro muy nerviosa y cuento a Cecilia todo lo acontecido en mi primer día de trabajo.

-Emma, vete a dormir y me lo cuentas mañana tranquilamente.

-Vale, he de reconocer que se me están cerrando los ojos y que solo me he levantado a beber agua, sin contar con que estabas aquí.

-¿Te he asustado?

-Solo un poco, sabes que me asusto fácilmente.

Me levanto a las 6 y media de la mañana porque, aunque mi jornada laboral comienza a las 9, estoy acostumbrada a hacer las cosas a mi ritmo.

Durante la misma noche he soñado dos veces con él. Mientras permanezco en la ducha tengo pensado contárselo, pero me arrepiento según lo pienso.

Al salir de la ducha, mi hermana me dice que me ha llegado un mensaje al móvil. Le leo y vuelvo a poner esa misma sonrisa tonta que puse por la noche.

Desayuno un poco –la verdad es que no tengo mucha hambre- y me preparo para ir a coger el tren. En la siguiente parada se sube Ángel y me da dos besos. Me muestro un poco arisca y le acribillo a preguntas:

-¿Cómo has sabido ayer mi apellido? ¿Me conoces de algo?

-Supe tu apellido porque se lo oí a Rodrigo, nuestro jefe, en el baño. Y no, no te conozco.

-Tu cara me resulta familiar.

-¿La mía?

-Sí, ¿qué pensabas que se lo decía al aire?

-No te enfades.

Durante el resto del trayecto, estamos en silencio, sin pronunciar palabra alguna. Yo voy de pie, con la mirada puesta en mi calzado y me percato, después de mirar por el rabillo del ojo que Ángel se encuentra a mi lado, como si estuviese pensando cómo explicarme lo que me ha dicho. En ese instante, noto que se mueve hacia donde estoy con la intención de susurrarme al oído. Llegamos a nuestra parada y me bajo un segundo antes que él. Acelero el paso con la esperanza de perderle la vista. Consigue alcanzarme a la salida de la estación.

-Emma, espera –me pide medio jadeando.

-¿Para qué? ¿Para entrar juntos y que todo el mundo piense que la nueva es tu novia? Paso de que la gente piense eso.

-Resumiendo, ¿piensas que miento?

-Tu cara te ha delatado en el tren.

No le doy tiempo a reaccionar, porque vuelvo a acelerar el paso. Cuando entro en la oficina, Ángela, la recepcionista, me comenta que Rodrigo, el jefe de la sección en la que trabajo, me espera en su despacho. Subo en ascensor hasta mi planta –no hay ganas de subir andando después de la carrera que me acabo de echar-.

Llamo a la puerta del despacho y entro.

-¿Qué tal te ha ido en tu primer día de trabajo? –pregunta sonriente.

-No me puedo quejar.

-Puedes sentarte si quieres, te veo fatigada.

-Muchas gracias, pero estoy bien de pie. Ya voy a estar sentada durante toda la jornada de trabajo.

-Espero que estés a gusto en la empresa y que tus compañeros te sean de buen agrado. ¿Has hablado ya con alguno?

-Sí. Ayer conocí a Ángel, que me presentó a Ángela y a más gente de la que no recuerdo su nombre.

-Me parece bien. Y ahora, a trabajar.

Cuando salgo del despacho de Rodrigo, me percato de que parece buen jefe y buena persona. Ángel ya está en su mesa, pero no me digno ni a mirarle, puesto que tengo cierto miedo a que esté enfadado conmigo.

Al llegar a mi mesa, veo una nota. Es suya y pone: “No quiero que dejemos de hablar por la pequeña discusión del tren. Con los días, descubrirás porqué me he comportado así”.

Durante la mañana, estoy pensando como pedirle disculpas, porque reconozco que me he comportado como una cría al huir.

 

Aquí os dejo el segundo capítulo de “Caprichos y secretos de la infancia”. Espero que os guste. Para los más rezagados, aquí os dejo el enlace del primer capítulo: https://diariodeunaadolescentesolitaria.wordpress.com/2013/04/02/caprichos-y-secretos-de-la-infancia-capitulo-1/

De todas maneras, podéis encontrarle en la categoría que tiene el mismo nombre de la novela. Espero que le disfrutéis. Un besazo a toda esa gente que lee la novela.

Anuncios

Acerca de Elena Ramos.

Soy una chica amante de la escritura y de la lectura. Me gusta conocer gente con la que compartir mis gustos
Esta entrada fue publicada en Caprichos y secretos de la Infancia y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Caprichos y secretos de la infancia. Capítulo 2

  1. Me ha gustado eso de “Me levanto a las 6 y media de la mañana porque, aunque mi jornada laboral comienza a las 9, estoy acostumbrada a hacer las cosas a mi ritmo.”. Y es que… ¡Yo soy igual! Lo de las prisas matutinas, lo llevo fatal.

    Buen trabajo, ahijada mía 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s