Prometo no Olvidarme de Ti. Capítulo 30

Al cabo de un rato de colgar con Dani, mando un mensaje a Sandra a ver si la apetece quedar un rato esa tarde. Me comenta que sí, porque dice que tiene ganas de ir a ver una película al cine.

-Aparte de querer ir al cine, tengo ganas de preguntarte una cosa.

-¿Y no lo puedes hacer ahora?

-No, prefiero decírtelo en persona. Creo que me conoces lo suficiente.

-Bueno, pues entonces a las 5 en la parada del Ayuntamiento.

-Vale, allí nos vemos.

Llega la hora de comer y decido parar un poco de hacer la maleta, alegando que prefiero dejar ciertos detalles para el final.

A las cinco menos veinte de la tarde, decido salir de casa para bajar tranquilamente hacia el Ayuntamiento. Cuando llego a la parada, Sandra todavía no ha llegado. “Es pronto, creo que no tenía que haber salido tan pronto de casa”.

Sandra llega un par de minutos antes de las cinco. Me da dos besos y nos ponemos a hablar tranquilamente. Llega el autobús y seguimos hablando de cosas sin importancia. Al cabo de un rato, más o menos un cuarto de hora, la pregunto sobre lo que me comentó que me tenía que decir.

-No sé si te va a gustar, pero creo que he de decírtelo.

-Dímelo y, si no me gusta, trataré de llevarlo lo mejor que pueda.

-A ver, intentaré ser clara. Creo que Dani te ha pedido que vayas porque le pasa algo.

-Yo también lo he notado, puesto que el otro día me hizo prometerle que no le olvidase nunca, pasase lo que pasase.

-A mí también me lo ha dicho, pero no estoy del todo segura que vaya a pasar algo cuando estés allí.

Llegamos al cine y cogemos unas entradas para ver una comedia que Sandra tenía ganas de ver. Tras coger las entradas, bajamos a Hipercor con el fin de aprovisionarnos de algo para beber.

Vemos la película que trata sobre una pareja que se encuentra por las calles de Manhattan después de unos cuantos años sin tener noticias el uno del otro. Esa pareja comparte bastantes cosas con Dani y yo, pero con una diferencia, que ellos viven en la misma ciudad. Esas cosas que Dani y yo compartimos con esa pareja es, principalmente, que ellos también se conocieron en una acampada de verano.

Salimos de la película y comento que la pareja me ha hecho acordarme un montón de Dani.

-Es cierto, compartís muchas cosas. Por eso quería verla.

-¿Me has hecho venir a verla para que pensase en él?

-Sí, porque confío en que Dani y tú podáis cumplir todos los sueños que os propongáis.

-Sandra, creo que la promesa que le hemos tenido que hacer significa que algo pasa y confío en saberlo dentro de dos días.

-Ahora que sacas el tema de ir a su casa, he de pedirte una cosa: sé feliz y disfruta, al máximo, de su presencia.

-Sabes que lo haré, pero sabes que no tengo pensado hacerlo porque me lo pidas, si no porque, tanto él como yo, nos lo merecemos.

Cuando nos dirigimos a coger el autobús para volver a casa, me suena el teléfono. Es Dani. Se le cojo y me pregunta dónde estoy, que me lleva un rato llamando a casa y no le cojo el teléfono. Le comento que estoy con Sandra, que hemos estado viendo una película, a lo cual Dani responde que le parece bien que me airee por las tardes y que no pase demasiado tiempo preparando la maleta, alegando que le voy a gustar lleve la ropa que lleve.

-Dani, no sé como haces para sacarme siempre una sonrisa.

-Lo hago sin proponérmelo. Aunque reconozco que a mí me pasa lo mismo.

-Bueno, te dejo que sigas hablando con Sandra, llámame cuando llegues a casa. Un beso, peque.

-Otro para ti de parte de Sandra y mío.

Subimos al autobús y voy, durante todo el trayecto, con una sonrisa dibujada en mi cara. Comento que la llamada de Dani me ha alegrado la tarde y Sandra confirma el hecho.

Ya en el Ayuntamiento, bajamos del autobús y seguimos hablando unos diez minutos más hasta que miro el reloj y me alarmo de la hora que es.

-Creo que, por tu cara, es hora de irse a casa, ¿me equivoco?

-Para nada, tengo que llamar a Dani, es en lo que hemos quedado antes.

-Bueno, Elena, me lo he pasado genial. Espero poder repetir más tardes como esta a tu lado.

-Yo también me lo he pasado genial.

Vuelvo andando hacia mi casa y, por una extraña razón, empiezo a comerme la cabeza con la promesa que hemos tenido que hacer a Dani. Se me hace extraño que nos lo haya pedido a Sandra y a mí y, tras estar pensándolo un rato, llego a la conclusión de que pasa algo, pero no creo que sea buena idea preguntarle antes de tiempo y que tengo que sonsacárselo cuando ya esté en su casa.

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Acerca de Elena Ramos.

Soy una chica amante de la escritura y de la lectura. Me gusta conocer gente con la que compartir mis gustos
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