Prometo no Olvidarme de ti. Capítulo 28

Quisiera informaros de que, a partir de este capítulo, en algunos de ellos voy a escribir los capítulos con cambios en la narración. En ocasiones pondré de narrador a otra persona.
Espero que os guste. Ahora, os dejo el capítulo 28.

-En un pueblo de Cáceres-
La echo de menos, todo lo que he vivido con ella es imposible de olvidar.
Es por la mañana, Elena no ha dado señales de vida. No sé si la dejan venir o no. De repente, suena el teléfono de casa. Es ella. Le cojo. Me da una buena noticia, la primera semana de septiembre viene a pasarla a mi casa. Estoy completamente feliz.
Reconozco que los diez días que he pasado con ella no han sido del todo buenos, he empezado a disfrutar a su lado cuando ya era un poco tarde, pero bueno, sé que cuando venga voy a poder mostrar mis cartas.
Recuerdo que cuando David nos presentó predije que sería una persona especial en mi vida, y así es, es una persona con la que quiero compartir todos los momentos, tanto buenos como malos, de mi vida.
Empieza a sonar en mi móvil “Cuéntame al oído” de La Oreja de Van Gogh. Esa canción me hace darme cuenta de que puedo confiar en ella.
Miro la foto que ella me ha regalado. En ella sale con una sonrisa en la cara, esa sonrisa que me ha conquistado. La mañana anterior, antes de irse a su casa, decidió dármela porque, según ella, quiere que tenga un grato recuerdo suyo. No sé cómo, pero sabe que esa foto, su favorita, se queda en buenas manos.
No sabría cómo explicar lo que siento por ella. Creo que es una mezcla de cariño y admiración, cariño porque tengo ganas de protegerla ante las cosas que pretendan hacerla daño, y admiración por la manera que tiene de hacer las cosas, posee un don extraño para hacer y deshacer las cosas a su antojo.
Al día siguiente, me llama con el fin de saber cómo me encuentro. Pienso que es una pregunta absurda, porque sabe que voy a pasar un mes pensando en su llegada.
-Vale. Sé cómo vas a pasar el mes, pero has de reconocer que yo también voy a estar nerviosa-comenta con tono alegre.
-¿Puedo pedirte una cosa?-pregunto, a pesar de que sé la respuesta.
-Las que tú quieras.
-Prométeme una cosa: prométeme que no te olvidarás nunca, pase lo que pase.
-Sabes que no puedo olvidarte, que eres de lo mejor que me ha pasado en la vida.
-En definitiva, que me lo prometes, ¿me equivoco?
-Claro que te lo prometo. Prometo no olvidarme de ti.
Seguimos hablando un rato, pero, tras la promesa que me ha hecho, empiezo a notarla algo rara. No sé qué es lo que pensará, pero supongo que no sea nada bueno, porque, aunque la conozco poco, sé que, cuando la noto rara, es porque no la pasa nada bueno, o porque he dicho algo que no la ha gustado, que es lo más probable.

-En Santander-
No entiendo el significado de la promesa que le he hecho, pienso que le pasa algo y que, por alguna razón, no me lo quiere contar. Confío en que me lo cuente cuando esté allí mientras pienso que ahora no lo cuenta para no preocuparme.
Estoy en casa, tirada en la cama, deseando, a cada minuto con más ganas, estar a su lado, hablando de cosas sin sentido, recordando los mejores momentos de los diez días.
De pronto me levanto hacia el ordenador con el fin de mirar las fotos de su Tuenti. Nada más entrar en su perfil, veo que, de principal, tiene una de las fotos que se hizo conmigo durante la última noche. Al ver la foto, empiezo a sonreír como una tonta. “¡Qué majo! Me acaba de convencer para ponerla yo también de principal” pienso mientras intento decidirme si poner o no un comentario.

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Acerca de Elena Ramos.

Soy una chica amante de la escritura y de la lectura. Me gusta conocer gente con la que compartir mis gustos
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3 respuestas a Prometo no Olvidarme de ti. Capítulo 28

  1. Los cambios de narrador dentro de una narración son muy complicados. Primero, debemos justificar ese cambio de alguna manera. ¿Por qué el lector tiene que ver diferentes puntos de vista? Por otro lado, ese cambio de punto de vista tiene que conllevar un cambio de estilo, no puede ser que dos personajes se expresen de la misma manera, por eso es tan difícil hacerlos. Si ambos personajes hablan de sus sentimientos de la misma forma, parecen en realidad el mismo narrador. Para que sean creíbles han de tener voz propia. Eso es lo más complicado del cambio de narrador y lo que habitualmente se pasa por alto.
    Ánimo y sigue escribiendo.

    Besotes!

    • Elena94:) dijo:

      ¿Tú crees que lo estoy haciendo bien?
      Porque se me ocurrió la idea, aunque de la otra manera no llegue a ser monótono.
      Un beso

      • Tú sigue siempre tu instinto de escritora, y ya veremos qué pasa. Ya sabes que cuando se escribe la palabra fin no se acaba la obra, hay que revisar, corregir, retocar… Tú prueba, experimenta y ya veremos qué pasa. Como poco, habrás aprendido un montón de la experiencia 😉

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