Prometo no Olvidarme de Ti. Capítulo 24

Hacemos el viaje sin apenas sobresaltos, puesto que muchos de los acampados se encuentran descansando de las emociones vividas durante la última noche.
Al poco rato, hacemos una parada, de unos tres cuartos de hora, para comer. Pillamos un rinconcito a la sombra y continuamos recordando los mejores momentos que hemos pasado en los últimos diez días. Entre esos recuerdos, aparecen los mejores momentos entre Dani y yo, recuerdos que me sacan una sonrisa que dura solo unos pocos segundos.
David me pide que le explique por qué esa sonrisa ha durado tan poco. Le comento que esos recuerdos han hecho que recuerde los mejores momentos de mi vida y que sé que no volverán a repetirse y ningún momento lo superará.
-Recuerda lo que te ha repetido Dani hasta saciarse-comenta Sandra acercándose a mi-.
-Ya, pero va a ser difícil que volvamos a vernos. La única esperanza que me queda es hablar con él a diario.
-Pues ya sabes, a hablar con él a diario.
Con la misma, tengo que abandonar la conversación puesto que empieza a sonar mi móvil. Le saco del bolsillo y es Dani. Se le cojo y me dice que acaba de llegar a casa. Le pregunto por el viaje y me comenta que ha ido durmiendo, que el cansancio ha podido con él.
Estamos hablando durante unos diez minutos hasta que el resto del grupo me pega una voz, avisándome de que tenemos que volver al autobús. Me despido de él con lágrimas en los ojos y me pide que no llore, que he de intentar, y conseguir, que el hecho de que no esté presente no ha de afectar mi ánimo.
Me acerco al grupo y David es el primero en notar que he estado llorando. Me pregunta que si la persona con la que he estado hablando era Dani. Asiento con la cabeza y me hace cosquillas para sacarme una sonrisa.
-¡Eh! Sabes que no me gusta que me hagas cosquillas.
-Prefiero eso que verte llorar. No quiero verte triste, es algo que no puedo soportar. Quiero darte un consejo
-Desembucha.
-Sabes que siempre he intentado hacerte ver que has de luchar por tus sueños hasta que sea imposible conseguirlo, ¿cierto?
-Sí. Y reconozco que en ocasiones no te he hecho mucho caso. Pero, ¿a qué viene eso de luchar por mis sueños?
-Te explico y no quiero que te ofendas por mis palabras. Más de una vez te he intentado convencer de que no luchabas lo suficiente por Dani y, cuando te has dado cuenta, has disfrutado con su presencia como una niña con zapatos nuevos.
»Pero a lo que voy, que me desvío seriamente del tema, a pesar de que el campamento ha terminado, has de seguir luchando por mantener tu relación con Dani y ser la niña, sin ánimo de ofender, que has demostrado ser cuando te has dado cuenta de que no podías ser injusta con los recíprocos sentimientos de ambos.
Le comento que tiene razón, pero que es de sabios reconocer los errores e intentar aprender de ellos.
Ya en el autobús, le pido que me deje apoyarme en su brazo para intentar echar una cabezada, que la intensidad de emociones vividas durante el viaje se acumulan al cansancio de pasar despierta una noche entera.
David acepta, un poco enfurruñado, que vuelva a acurrucarme en su brazo. Le miro con una sonrisa pícara y le empiezo a hacer cosquillas para que cambie el gesto ofuscado de su cara.
Mientras David intenta sonsacarme todos los detalles de la conversación mantenida entre Dani y yo en el baño la noche anterior, cuando nos escaqueamos de la fiesta la noche anterior. No consigo contarle casi nada, ya que el cansancio vuelve a mí para que me eche una siesta.
A la media hora, aproximadamente, abro los ojos y pregunto a David la hora, puesto que me encuentro aturdida.
-Son las cinco menos veinte, has estado media hora dormida.
-Se ve que lo necesitaba. ¿Sabes si queda mucho para llegar a Santander?
-Acaba de decir el monitor que, aproximadamente, en 45 minutos ya estamos en casa.
-¡Dios, que ganas tengo de llegar a casa! Tengo ganas de pillar cama.
-Tú y todos, guapa-comenta Sandra en medio de una carcajada-. Han sido diez días intensos, y el descanso en casita va a ser de lo más reconfortante.
-Diez días intensos… Yo, por mí, me volvía otros diez… Sé lo que estáis pensando, vosotros también volveríais, pero no solo para seguir disfrutando como hasta esta mañana, sino para disfrutar de alguna escenita más entre Dani y yo.
-Sí, la verdad es que yo no pensaba que me lo pasaría tan bien como lo he hecho. Pensé que sería algo más aburrido, puesto que no esperaba que hubiese tan buen rollo y que dos personas de mi “grupo” me hayan hecho ver que, para tener algo, hay que ser buenos amigos-comenta David-.
Empezamos todos a reírnos y a hacer planes para el día siguiente. Estos dicen que sería buena idea salir por ahí por la noche, pero en lo que estamos todos de acuerdo es que, si hace bueno, sería buena idea pasar el día en la playa.

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Acerca de Elena Ramos.

Soy una chica amante de la escritura y de la lectura. Me gusta conocer gente con la que compartir mis gustos
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6 respuestas a Prometo no Olvidarme de Ti. Capítulo 24

  1. SMe gusta, pero creo que estás alargando mucho la vuelta a casa. Sigue escribiendo , que yo te sigo.

  2. Elena94:) dijo:

    Tu comentario no me ha molestado para nada

  3. La bruja de Portobello dijo:

    SIEMPRE ES MEJOR IR A LA PLAYA… Y, NO SE POR QUE, PERO ME GUSTA MAS DAVID.
    UN SALUDO ELENA.

    • Elena94:) dijo:

      Ya lo he dicho yo más de una vez, para gustos se hicieron los colores.
      Igual te gusta más David porque se ha comportado más como amigo con Elena, pero Dani tiene algo que ha hecho que Elena se enamore.
      Un saludo

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