Prometo no Olvidarme de Ti. Capítulo 23

Los monitores nos piden que nos levantemos, ya que tienen la intención de decirnos las últimas palabras del campamento.
Nos comentan que están encantados de que lo hayamos pasado bien a pesar de que haya habido pequeñas discusiones entre acampados. Después de darnos el “discurso”, piden a los cántabros que vayamos despidiéndonos del resto de acampados.
Pido a Dani permiso para que sea el último recuerdo que tenga del campamento. Éste acepta enfurruñado, porque quiere que me despida de el por partida doble. Acepto despedirme dos veces de él, puesto que me apetece que se quede feliz por haberme conocido.
Le doy un beso y un abrazo y, con la misma, voy a despedirme del resto de la gente. Me despido de todos ellos entre sollozos y alguna que otra lágrima.
Llego de nuevo donde Dani y le comento que tengo pensado llamarle a media mañana, pero rechaza mi proposición. Le pregunto por qué lo rechaza.
-No creo que sea buena idea.
-¿Por qué?
-Sabes cuál es la razón si me llamas. Me pondré más triste y con más ganas de volver a estar a tu lado. Pero puedo prometerte una cosa.
-¿El qué?
-No te olvidaré pase lo que pase. Gracias a ti me he conocido mejor a mí mismo.
-No será para tanto.
Los monitores nos dicen que cojamos las maletas, que se nos hace tarde.
Dani es uno de los acampados que nos acompaña hasta la puerta. Ya en ella, se despide de cada uno de nosotros con un abrazo acompañado de dos besos. Yo soy la última en recibir un abrazo suyo, solo que no le acompaña de dos besos, sino de uno de esos que te deja sin respiración.
Nos vamos alejando del albergue y, antes de perderle de vista, vuelvo la cabeza y allí le veo, preso de las emociones que ha vivido conmigo. Le mando una sonrisa triste, pero llena de esperanza, esperanza de que volveremos a vernos algún día, esperanza de no perder el contacto.
Llegamos al autobús y me siento en la parte trasera junto a David, el cual me pide que me eche una cabezada, que la noche ha sido muy larga y que lo necesito. Me pide que me apoye en su brazo para que me pueda echar la cabezada tranquila y también para que no coja una mala postura. Acepto su propuesta cansada, puesto que no me apetece que me haga cosquillas.
Arranca el autobús y empiezan a caer las lágrimas por mi rostro.
-No quiero que llores-comenta David al darse cuenta de lo que me ocurre-. Sé que estás triste, yo también lo estoy, pero has de ser fuerte.
-No creo que sea posible eso de ser fuerte. Todo terminó, incluyendo lo mío con Dani, y no podemos hacer nada para cambiar el pasado.
-Venga, duérmete un rato, que ahora mismo estás presa del cansancio.
-Seguro que cuando despiertes, dejas de decir tonterías.
No me da tiempo a responderle, ya que el cansancio puede conmigo. Al cabo de un rato, media hora, aproximadamente, me despierto y noto que una mano pasa tranquila por mi cabeza. Miro hacia arriba y veo que es la mano de David, el cual me sonríe y me pregunta que qué tal me ha sentado la cabezada. Le contesto que ha sido renovadora, que después de estar una noche entera sin pegar ojo, que era algo necesario para mí.
Me coloco en la posición que tenía antes de dormir y enciendo mi móvil con el fin de mirar la hora. Busco en la agenda el número de Dani para llamarle. Doy al botón para llamarle. Suena un pitido. Otro. Otro más. Me pone número ocupado. “Creo que tenía razón cuando me dijo que no le llamase” pienso mientras guardo el móvil en el bolsillo.
Intento entrar en la conversación que David está manteniendo con Sandra. Sandra comenta que estaban manteniendo una conversación sobre anécdotas del campamento. Estoy charlando y riendo con ellos hasta que mi móvil empieza a sonar. Le saco nerviosa del bolsillo y veo que es Dani.
-Hola, pequeña, ¿qué tal el viaje?
-Hola, niño. El viaje bien, sin más novedad. Falta tu presencia.
-Eso ya lo sé. ¿Te he despertado?
-No te preocupes, llevo despierta desde que te he llamado.
-Pero podías haberte vuelto a dormir. Ya te echo de menos, lo hago desde que tú y el resto os alejasteis del albergue.
-Ya vi tu cara, parecías un niño pequeño que se queda sin su peluche.
Estamos hablando un rato más, hasta que me dice que me tiene que dejar, porque acaban de llegar los padres a buscarle.

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Acerca de Elena Ramos.

Soy una chica amante de la escritura y de la lectura. Me gusta conocer gente con la que compartir mis gustos
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4 respuestas a Prometo no Olvidarme de Ti. Capítulo 23

  1. La bruja de Portobello dijo:

    NO SE… NO SE… PERO ME GUSTA DAVID MAS QUE DANIEL.

    UN SALUDO.

  2. hollyhobbie dijo:

    Que tristes son las despedidas. Es un adios o un hasta luego? Imagino que no volveran a verse y que David empezará a tener más protagonismo en la vida de Elena no?

    • Elena94:) dijo:

      En cierto sentido no te equivocas, pero Dani tiene una sorpresa preparada para Elena, solo que no puedo descubrirla, tendrás que hacerlo por ti misma cuando sigas leyendo 🙂
      La verdad es que las despedidas son tristes, pero yo tengo un recuerdo de un monitor que me dijo: “No llores porque terminó, sonríe porque sucedió”

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